Interior. Estación de tren. Tarde.

Aquella tarde visitaba la estación central. Siempre me ha parecido impresionante, bella e inigualable. Toda una obra de arquitectura de principios del siglo XX. Aunque ya había pasado muchas veces por aquel sitio sentí que esa tarde era completamente diferente. En una de las vías había un tren de vapor. Uno parecido al de la película "El maquinista de la general". Frende a uno de los vagones había una cola larguísima. Todas aquellas personas, muy bien vestidas y arregladas, esperaban con sus equipajes de mano para subirse al tren.

El último de aquella fila era un hombre alto, viejo, con barba canosa y ojos caídos. Sentí un escalofrío que me recorrió el cuerpo. Sabía que había visto a aquel hombre en algún lugar. Su rostro me sonaba, me era terriblemente familiar. Al observarlo detenidamente caí en la cuenta. Me encontraba frente a John Huston. Al reconocerlo me acerqué a él timidamente.

R: John...Huston

El viejo se volvió

J: El mismo. ¿Y tú?
R: Hola. Me llamo R. Yo le he reconocido en la cola y no me he resistido a saludarle.
J: Encantado R.

J. tendió su enorme mano para estrechar la mía, que aunque es grande quedaba ridícula a su lado.

R: Yo pensaba que usted...
J: De eso hace tiempo ya. Ahora voy a emprender otro viaje.

A lo lejos del tren el impertinente acomodador repetía el tiempo restante para la salida del tren. Muchos de los viajeros que estaban en la cola ya habían subido.

R: Sólo quería darle las gracias por sus películas. Yo amo el cine.... para mí... quiero que algún día sea mi vida. Yo estoy dudando, tengo miedo. No sé a que quiero dedicarme.
J: R, ten paciencia. El camino es duro pero se puede llegar.
R: Yo estoy empezando. Estoy con un grupo de amigos que deseamos poder hacer pequeños trabajos. Amamos el cine.

En ese momento el impertinente acomodador empezaba a separme de J.

R: ¡Quiere dejarme estar! (al acomodador) J... yo quería preguntarte una cosa...
J: En el cine debes contar lo que tu sientes, lo que llevas dentro. El cine es una herramienta, un modo de expresión.

Mientras J me daba ese consejo dos acomodadores más me separaban de aquel viejo tan entrañable. J, acompañado por otro acomodador, ya había entrado en el vagón.

Tras ver como partía el tren empecé a pensar en lo que me había dicho John Huston.

Pd.- este sueño lo tuve la noche del 31/07/06. He intendado interpretarlo. Sin embargo, no estoy seguro de qué quiere decir.